¿Qué significa estar preparado para el año que llega? Cuando llega un nuevo tiempo establecido por los seres humanos, que se cierra un año y se abre otro, más que hacer un festejo terrenal, música, danza, comida, se debe hacer un alto, parar siquiera media hora de su vida y evaluarse qué vivió durante el año que se cierra: cómo pensó, cómo habló, cómo actuó; cómo fueron sus reacciones: si entendedores, si agresivas, si con resentimiento, si con juicios, si con críticas; si con enseñanza, sabiduría, conocimiento; y si sus palabras fueron serenas, si los actos fueron de logros, transformaciones, o fue de posponer, posponer, posponer; o, se descargó en otros; o, se asumió o actuó de inmediato y tuvo logros.
No quiere decir que, en aquel camino de hacer para tener logros, si hubo tropiezos, no logros inmediatos, sino que, se hizo algo y no dio y se hizo de otra manera y no dio y se volvió a hacer y no dio, eso no quiere decir un fracaso; si lo vivió entendiendo, qué aprendió en una forma de vivirlo, qué aprendió en la otra y qué aprendió en la otra; y de allí, sacó una conclusión para abrir un camino de alta creación, de alto aprendizaje, de aplicación para otros momentos, entonces, hubo logros.
Logros necesariamente no es que lo intentó ya y tiene que dar de inmediato el éxito rotundo, no; es la actitud, es no entrar en queja, no sentirse derrotado, no sentir que no puede más, no sentirse molesto porque no se dio como quería, de inmediato, no; logro es, que camines, entiendas lo que estás caminando, lo que no se dio como querías, porqué no se dio, qué enseñó allí, qué aprender de allí, cómo mirarlo de la manera que debe ser para que dé un resultado bondadoso y de gratificación, sin la queja, sin el juicio, sin el reclamo; y allí entonces, se empieza a dar grandes logros hasta obtener el logro definitivo de lo que se tiene como propósito.
Te invito para que el año que llega, entonces, lo empieces desde el primer día cuidando la forma de pensar; que la forma de pensar siempre sea buscando soluciones, entendiendo a quienes comparten contigo en tu camino, sin juzgar, sin criticar, sin condenar; entendiendo, no quiere decir que justifique el estado apagado del otro, entender quiere decir, no involucrarse con el estado apagado del otro, y entregar Luz y no entrarse en su oscuridad desde la necesidad de saciar su ego reclamando, imponiendo, exigiendo que sea como cree que es, quizá sin escuchar el sentir del otro, el miedo del otro, la angustia del otro; para que seas un faro de Luz, para aquellos seres que necesitan la claridad, más, que ser un juez inquisidor, reclamador o señalador.
Evalúa todo aquello, para que tus palabras sean de bondad, de enseñanza, de sabiduría y de conocimiento; no de maltrato, no de juicio, no de condenación, que los actos sean de alta creación para bien propio, para bien de la humanidad; actos que construyan, actos que sean de bondad, que haya perseverancia; la perseverancia es hacer con claridad, si algo no dio resultado volver a hacerlo sin la rabia, sin el miedo, sin el cansancio, sino con la claridad de crear, de encontrar nuevos caminos, encontrar soluciones y darse la oportunidad de crecer con lo que se va construyendo. La perseverancia es la claridad de la Luz de Dios en cada uno, es el discernimiento, es la verdad, es el entendimiento, hasta logar el propósito final en bondad.
Te invito entonces, para que este año que llega sea diferente; evalúa qué has repetido y desde ya, digas cómo lo vas a trabajar cada día; estableces los tres primeros meses de trabajo constante, segundo a segundo, minuto a minuto, hora a hora, día a día, para que haya transformación desde el estado psíquico, neuronal y desde los códigos genéticos; si diario lo haces con constancia, en perseverancia, con conciencia, en silencio interno, de mirada reflexiva, de entendimiento y de acciones para transformación, con certeza, obra habrá, se dará un salto; pero no lo puedes hacer una semana y dos semanas paras, tiene que ser constante para que haya una real transformación mental, de neuronas y en los códigos genéticos.
Es importante iniciar el día alimentándose con la Luz Divina, tres minutos, se llena de la Luz cristalina, Luz de Dios, diciendo: Activo en mí la sabiduría y el conocimiento, para que mis pensamientos, palabras y actos sean de pureza Divina; y siente esa Luz que llega por el cerebro, a todo el cuerpo, células, códigos genéticos, activándose la sabiduría, la claridad, el conocimiento desde la Luz; hacerlo tres minutos con certeza, oras las oraciones que a bien tengas; esto es trascendental hacerlo diario, y si haces la *meditación para entrar en la verdad, será muy importante.
Si paras al medio día tres minutos y te unificas con la Luz Divina activando una Luz blanca en tu corazón sintiendo que se activa la verdad, también por tres minutos, y evalúas qué no estuvo bien en la mañana, para que en la tarde lo transformes, esto potencia el discernimiento.
Y en la hora noche se alimenta con la Luz de Dios, da gracias, libera, transforma, para el día siguiente hacer un cambio de lo que en el día no estuvo bien; si esto se hace cotidiano durante el año, el siguiente año, va a notar que ha dado un salto trascendental, tendrá un estado mental en claridad, un cuerpo sano; habrá productividad en las economías, habrá un ambiente familiar, laboral y todo lugar por donde camine en armonía, y será un faro de Luz; pruébalo, acógelo, practíquelo, y si deseas, me escribes y me compartes tus logros, tu alegría, tus experiencias y lo compartimos para que otros seres también se animen a crecer como has crecido, si así lo practicas.
*Aquí está la meditación para entrar la verdad, para que la disfrute diario, da click en el link: https://despiertatuluzysefeliz.com/meditacion-para-entrar-en-la-verdad/

3 respuestas
Hermoso.
Dios mio. Ayúdame a transformar cada día mis pensamientos
Mis actuaciones impulsivas
Mi querida Doralba aquí tienes muchas herramientas para transformar los pensamientos y ser de más pausa. Aproveche estás enseñanzas de Luz practicándolas y seguro, que lo vas a logra. Un abrazo.