MEDITACIÓN DESDE LA LUZ

100_2694 La única forma de meditar en pureza es cuando entráis en unidad con la Luz de Dios; tomad la Luz cristalina que es la Luz de Dios Padre Todopoderoso, la Luz brillante, fuerte y poderosa, llevadla a las neuronas, al cerebro, para que allí se active la conexión con la pureza desde Dios, y se active la sabiduría y el conocimiento que traéis desde antes de llegar a este vuestro mundo terrenal; así hacedlo en la hora mañana diciendo:

Activo en  mi ser la Luz de la verdad, activo en mi ser la luz de la claridad, activo en mi ser la Luz de la sabiduría y del conocimiento en alta pureza. Amén.

Y allí activáis con mucha fuerza la Luz cristalina en el cerebro, muy bella aquella Luz cristalina, no sois materia, cerebro, sois Luz pura y absoluta con Dios Padre; allí orad Padrenuestros, Padrenuestros, Padrenuestros, no menos de cinco; cuando aquello hagáis extended aquella Luz cristalina brillante, fuerte y potente, a todas las células, a todo el código genético, diciendo allí:

La Luz de Dios Padre Todopoderoso da pureza y limpieza a mis códigos genéticos; la Luz de Dios Padre Todopoderoso retira de mis códigos genéticos las fuentes mentirosas, las fuentes del ayer, y me da claridad, Luz, verdad y vida. Amén y así sea.

 Y allí orad Padrenuestros u oración de liberación; y no hagáis la oración menos de cinco veces.

 Luego ya sentís que sois pura Luz cristalina, brillante.  Y seguid diciendo:

 Yo soy unidad con Dios Padre Todopoderoso, en mí solo habita el discernimiento, el entendimiento; yo soy unidad con Dios Padre, yo soy pureza, yo soy amor, yo soy Luz, yo soy claridad. Amén y así sea.

 Y os estáis viendo que sois Luz cristalina brillante, fuerte y potente y haciendo y sintiéndoos Luz pura y absoluta, no cuerpo, materia, orad Padrenuestro u oración de liberación.

La meditación desde la Luz es ideal hacerla meditación por no menos de diez o quince minutitos y después tomad otros diez minutitos activando la Luz blanca que es la Luz del Padre Jesús, Fuente de liberación, Fuente de verdad y de vida; y allí aquella Luz blanca que brota de vuestro corazón, que es la Fuente verdad, que es la Luz del Padre Jesús, llevadla a todo vuestro ser, al cerebro, corazón, células, todo el cuerpo; no es materia, es solamente Luz blanca que os baña, hazlo viviendo a Jesús que habita en cada uno de vosotros seres humanos; y allí sintiendo que sois unidad con el Padre Jesús, Fuente de liberación y Luz pura, blanca absoluta, os decís:

Yo soy Luz, verdad y vida. Amén y así sea.

Y orad oración de liberación o Padrenuestro y os volvéis a decir siendo Luz blanca que brota de vuestro corazón y os cubre; y orad oración de liberación o Padrenuestro; así será que lo hagáis diez minutitos mañana y noche; si esto hacéis cotidianamente, vais cerrando puertas a la oscuridad, vais sellando fuentes del ayer, vais limpiando vuestro código genético, vais entrando en la Luz de la verdad.

Aquello es meditar, no tenéis que hacer otra meditación; la que hagáis, siempre será con la Luz de Dios Padre o con la Luz de la Sagrada Madre María. Alimentaos con la Luz azul celeste que es la Luz de la Alta Creación, que es la Luz de la Sagrada Madre Fuente de Dios Padre Todopoderoso.

Tomad la Luz azul celeste, bañaos con ella y allí decid:

Yo soy Luz de la claridad; mi ser es creación pura y absoluta desde Dios. Amén y así sea.

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