QUÉ HACER PARA SER DE PERDÓN

Qué hacer para ser de perdón

 . El perdón nace de la claridad. Una persona que cae en el rencor, en el resentimiento o en las ataduras del ayer, y no perdona, es porque aún no tiene claridad de sí misma ni Luz en su ser; carece del discernimiento, para no involucrarse con el estado apagado del otro. Es vital, entonces, entender qué llevó a la otra persona a los estados que ocasionaron malestar; no para justificarla, sino para no juzgarla, no condenarla y, sobre todo, no quedar atrapado en su oscuridad. Es entender para liberarse y, al mismo tiempo, liberar al otro.

. Ningún ser humano debe guardar rencor hacia otro ser humano, bajo ninguna circunstancia; y siempre deberá entender o, la Luz o, la oscuridad del otro; para que la suelte, la libere y se libere de aquella; y no entre en ella y no se quede atrapado en la oscuridad del otro; porque cuando un ser se queda atrapado en la oscuridad del otro, entonces, empieza a apagar sus neuronas, sus células, sus órganos, su discernimiento, su entendimiento; y los caminos de la claridad se van cerrando y su cuerpo, materia, va enfermando; así entonces, encontrará caminos un poco mal trechos.

. Como primera medida se debe limpiar la información que se trae del ayer, dando pureza a los códigos genéticos. Una forma es hacer la meditación que ayuda a limpiar los códigos genéticos, que es nuestro origen. Aquí le dejo el link de la meditación para que la aproveche: https://despiertatuluzysefeliz.com/meditacion-que-te-ayuda-a-limpiar-los-codigos-geneticos/

. Alimentar la Luz en la hora mañana y en la hora noche, practicando la oración como fuente de Luz, de discernimiento, de protección y de caminos claros. Aquí dejo link de una poderosa *oración de liberación: https://despiertatuluzysefeliz.com/oracion-de-liberacion/

. Observar los pensamientos, palabras y actos antes de iniciar el día, para tener certeza de que sean de la Luz, del amor, del entendimiento, de la claridad, del discernimiento y de la verdad; y así empezar a corregir; y así será que lo haga cada día de sus días.

. Y en la hora noche, antes de ir a su descanso nocturno, para corregir y limpiar, se  observa cómo estuvo en el día: cómo habló, cómo pensó, cómo fueron sus acciones, qué alimentó del ayer; qué no liberó y qué sigue alimentando, para que en el día venidero lo limpie y selle; y así, en el nuevo día haya pureza en el pensamiento, en las palabras y en los actos y se programe en el estado mental la nueva información. Y corrija en su estado celular y genético, diciendo, allí:

La Luz de Dios Padre Todopoderoso me habita, me limpia, me libera y me despeja el camino desde la Luz, para que mis pensamientos, mis palabras y mis actos en el día venidero, sean de pureza, de claridad, de discernimiento, de entendimiento y de amor. Amén y así sea.

Y ve sus células que son Luz pura y absoluta. Y ora la *oración de liberación o el Padrenuestro, no menos de tres veces. Y así será, que el camino se limpie y haya amor, bondad, solidaridad; y por allí habrá verdad, entendimiento, pureza; entonces, el rencor, el dolor del ayer, la ira, la soberbia, va despareciendo en la totalidad.

. Fortalecer la claridad en la fuente de la verdad: Que es activar la Luz blanca en el corazón, por tres minutos, al medio día; como una meditación, viendo cómo brota de su corazón una Luz blanca, lo cubre y al mismo tiempo se está diciendo: en mí habita Jesús, en mí está la verdad; así durante los tres minutos, mínimo.

. Retirar de las palabras, de los pensamientos y de los actos, todo lo que venga del ayer, no admitirlo, no darle salida y menos vivirlo. Se dice: esto que me llega es del ayer, no lo admito, no corresponde al hoy, lo libero y hoy empiezo un nuevo tiempo de solución desde la Luz de Dios.

. Antes de juzgar, criticar y condenar, unirse con la Luz de Dios y entregar aquel ser con el que tiene malestar a la Unidad Divina, para que allí solamente entre el entendimiento, la solidaridad, el amor, la comprensión y el sellamiento a aquellas fuentes oscuras; y entonces, no haya una apertura de aquel estado apagado de juzgar, criticar o condenar.

. Retirar el ego, limpiarlo. Tener claridad cuándo necesita ser ensalzado, admirado, reconocido; para que aquello no sea de trascendencia, y entonces, allí no necesite alimentar el dolor del resentimiento, de la ira, de la soberbia, sino que esto simplemente no exista, porque está tan claro y tan bien consigo mismo en su propia Luz, que no hay dolor, porque no se ha acatado, tenido en cuenta, como así bien tiene necesidad el ego; así, no habrá necesidad de alimentar el dolor del resentimiento, la ira o la soberbia.

Todo estos estados apagados simplemente dejan de existir cuando uno está muy claro y en paz consigo mismo, en su propia Luz, que el dolor no encuentra lugar; pues, ya no se toma en cuenta el reclamo de un ego que funciona como un vacío insaciable, que siempre tiene necesidades y exige ser alimentado para no sentirse pequeño.

. Ser de solidaridad, de comprensión, de entendimiento y de claridad: que en aquel estado solidario se dan palabras de sabiduría, de conocimiento al ser, para ayudarle a salir de la oscuridad, y si no lo acoge bien o no lo acata, simplemente cubre a aquel ser con la Luz de Dios, lo libera, se libera y no más es.

 

 

Psicóloga Maria Luz

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